El soporte de la ausencia. Estrategias del arte en la construcción de la memoria en Chile

por Equipo editorial

 

Por Elisa Muñoz Elgueta

Licenciada en Artes, Universidad de Chile

Este texto fue publicado originalmente en Diario de la memoria, abril/mayo de 2014, publicación del Instituto Espacio para la Memoria de Buenos Aires.


 

Desde el retorno a la democracia el Estado chileno ha carecido de políticas claras en materia de Memoria, caracterizándose su accionar por la reactividad a las permanentes iniciativas de las organizaciones sociales y de derechos humanos. Respecto a los espacios que fueron  centros de represión, su política ha sido evitar instancias colectivas de debate acerca de las nuevas significaciones de esos predios, las excepciones se han debido a la capacidad de propuesta y movilización de las organizaciones.

En este escenario la mayoría de los recintos utilizados por la represión han sufrido algún tipo de destrucción u ocultamiento. Según un estudio realizado en 2004 a nivel nacional, al menos 16 lugares fueron demolidos, 75 permanecieron desconocidos durante largo tiempo, 111 fueron apropiados, ocultándose su función, otros 79 fueron objeto de acciones deliberadas de ocultamiento, o quedaron fuera de la mirada pública debido al aislamiento, como es el caso de los centros ubicados en islas o regiones extremas [1].

cuartelterranovavillagrimaldi“Cuartel Terranova” (Villa Grimaldi) Cortesía del espacio.

Entre los lugares que fueron destruidos figura el “Cuartel Ollagüe”, ubicado en la calle José Domingo Cañas [2] de Santiago, que fue demolido por su propietario en 2002, pese a las protestas de las agrupaciones de derechos humanos, y a la tardía declaratoria como  Monumento Histórico. Recién en 2010 se materializó el traspaso del terreno y las ruinas del cuartel a organizaciones de derechos humanos para su uso como espacio de memoria.

Las instalaciones de Villa Grimaldi, o “Cuartel Terranova” (en la jerga de las fuerzas armadas)[3] fueron demolidas en 1988, luego de varios traspasos irregulares. El 10 de diciembre de 1994 se abre por primera vez a la comunidad, y posteriormente se erige ahí el Parque por la Paz Villa Grimaldi, inaugurado en 1997.

villagrimaldidemolidaVilla Grimaldi, demolida. Cortesía del espacio.

Al centro clandestino “Cuartel Yucatán”[4], ubicado en el número 38 de la calle Londres, en pleno centro de Santiago, los militares le cambiaron la numeración por  40. Así,  durante muchos años, la ubicación denunciada (Londres 38) ni siquiera existió. En 2005 fue declarado Monumento Histórico. En 2007 fue recuperado por el estado y recién en 2011 el colectivo Londres 38 obtuvo la concesión de uso del inmueble.

Estos tres ejemplos muestran la realidad de la situación, las iniciativas de recuperación de los espacios han sido impulsadas siempre por las agrupaciones de derechos humanos que exigieron la protección de los recintos y, en la mayoría de los casos, se han hecho cargo de administrar y generar las instancias de debate necesarias para la resignificación de esos predios.

En este contexto surge la pregunta ¿desde dónde construimos Memoria cuando lo físico nos es arrebatado una y otra vez? el arte nos plantea algunas alternativas.

Estructuración de estrategias, memoriales vivos

Frente a la desaparición física de los espacios materiales, surgen diversas respuestas que van articulando otras formas de recordar, de hacer presente el pasado. Más allá de las distintas visiones que pudieran existir entre los protagonistas primarios, en esta construcción también se ven interpelados otros actores sociales, no necesariamente protagonistas, pero que eligen ser parte de esta construcción de memoria, como es el caso de algunos artistas.

Revisar la historia, en una sociedad que ha instalado el olvido como procedimiento, implica un primer gesto político, cuando esto se logra hacer en espacios colectivos, por más pequeños que sean, llevan consigo un paso mayor. Es el caso de la obra de Paula Arrieta, enmarcada en un proyecto del colectivo Menos Cóndor y más Huemul y  titulada 119 espacios vivos[5]. Su nombre refiere a la lista de 119 personas detenidas en Chile, que fue difundida en Argentina y Brasil a través de una operación concertada entre los servicios de inteligencia de estos países, y en la cual se informaba de sus muertes a causa de pugnas internas y enfrentamientos con los servicios policiales. Esta fue la “Operación Colombo”[6], en los inicios de la Operación Cóndor.

119espaciosvivos

119 espacios vivos, Paula Arrieta. Cortesía de la artista.

Esta obra resulta interesante porque propone situar a las personas vivas como un espacio de memoria, de manera “que en cada participante se active el recuerdo de cada uno de los 119 desaparecidos”. La artista genera un doble procedimiento: por un lado restituye a cada desaparecido en la imagen de una persona con la que comparte características (ocupación y género básicamente). A la vez activa en la persona que aporta su imagen un dispositivo de Memoria que circula e interactúa, dando paso a otras construcciones de Memoria más allá del sujeto inicial.

Lo fundamental en esta obra es el traslado de la representación del desaparecido desde el memorial en el cementerio a un soporte vivo, ampliando el área de competencia de la Memoria, extrapolando el recuerdo del entorno cercano y familiar, extrayéndolo de un espacio físico acotado (como el ex centro represivo o el memorial) y  plantear una acción más compleja y ambiciosa: situar la Memoria en un espacio vivo y móvil, en lugar de uno  fijo y aislado, dificultando el ocultamiento y el olvido.

casamemoriajosedomingocanas

“Cuartel Ollagüe” (Casa José Domingo Cañas) Cortesía del espacio.

De una manera simple, Arrieta propone un ejercicio que hace parte a la comunidad y  a las nuevas generaciones de esta construcción de Memoria, al mismo tiempo que dota de vida a la ausencia.

 Sin duda la lucha contra ciertas formas de olvido se sitúa en todos los aspectos de nuestra cotidianeidad, es por esto que espacios como el arte pueden sugerir otros caminos que aporten en los procesos de elaboración de la memoria colectiva.

[1] Proyecto Memorial Londres 38, Documento final.  http://www.londres38.cl/1934/articles-93493_recurso_1.pdf

[2] http://josedomingocanas.org/

[3] http://villagrimaldi.cl/

[4] http://londres38.cl/1937/w3-channel.html

[5] http://119.paula-arrieta.org/

[6] http://chile.exilio.free.fr/chap06b.htm