Felipe Román y los tiempos de un historiador social tecno-pop. Retrospectiva Agenda Kuir 2013-2016 (Trio Editorial, 2016)

por Invitado

* El siguiente texto fue leído el día domingo 9 de octubre en el marco de la feria de arte impreso “Impresionante” desarrollada en el Museo de Arte Contemporáneo MAC, sede parque forestal.

por Jorge Díaz
Biólogo feminista, escritor y activista CUDS

portada-libroPortada: Compilado Agenda Kuir 2013/15/15/16. Gentileza del autor.

Somos virus

Esta noche no quiero salir. Es sábado. Mis amigos me llaman al celular para que vayamos a la facultad de teatro y soltemos un rato el cuerpo bailando. Me escriben un mensaje por el facebook, etiquetan mi nombre. Estoy bloqueado por siete días, nada de conversaciones, comentarios o chats. Vengo de estar bloqueado tres días y ahora siete más. Todo por un desnudo que subí, un desnudo que realicé para un libro colectivo y para una exposición que se pregunta por los cuerpos desnudos de las escritoras y activistas latinoamericanas, no los hemos visto hasta ahora. Es necesario llegar a ellos, acariciarlos con nuestra mirada, saborear sus texturas, buscar en esos pliegues hechos de carne y de lípidos los sentidos de sus palabras y políticas, los sufrimientos, las penas y los deseos que las esculpieron. El tecno-ojo de esta plataforma virtual impide la presencia de cualquier cuerpo desnudo, sea cual sea. No importa el ángulo, el marco de representación, el enfoque ni tampoco la distancia. Los genitales no pueden verse en esta pantalla. Pienso que a pesar de los límites de estas redes sociales tan gringas, de todas maneras nos podemos mover en diferentes formatos y plataformas, del comentario a la columna de opinión, de la marcha a la fiesta, de la fiesta al conversatorio, del conversatorio a la performance, de la performance al video y del video al posteo virtual. De la agenda al libro. No salgo a bailar y me pongo a leer. Abro el pdf que mi amigo Felipe Román me envía para presentar “Retrospectiva Agenda Kuir 2013-2016”.

Leo una cita que es parte de una canción del grupo virus, aquella banda argentina de los años ochenta que con sus sonidos metálicos y melancólicos, iniciaron una parte del movimiento new wave no reconocido en su época. Virus, la banda escandalosa, transgresora y sexual con un cantante que muere producto de otro virus, el virus del sida, años mas tarde sin haber pensado la coincidencia de su nombre. La paradoja del sin querer y el espejeo de los virus, aquellos organismos en el tránsito de lo vivo y lo no-vivo.

“como si fuera
mentiroso y nudista
en taxi voy hotel Savoy y bailamos
y ya no se si es hoy, ayer o mañana”

Nudista y en  confusión del tiempo, como dice el cantante pienso en Román y en el que esta agenda nos ha organizado y a la vez desorganizado un tiempo extraño en el que vivimos, en nuestras conexiones, en la cita precisa que nos hace cómplices de una vida común, de un resentimiento propio de nuestra clase y en una manera desprejuiciada de leer y confiar en otras. En la política editorial de un arte gráfico como el de Román que sabe que pueden pasar los años y los siglos y las palabras de las feministas siguen siendo necesarias e insoportablemente actuales.

Esta noche no salí y  me dediqué a leer este libro.

Estoy bailando.

 

si

 

Un historiador social tecno-pop

Si la historia social es aquella narración que centra su foco de atención en los sujetos populares como los pobladores y los “niños guachos” alejándose de las grandes representaciones de héroes, padres o madres de la patria por la búsqueda de un enfoque que nos permita hacernos de otras genealogías y en compromiso con unas ramas diferenciadas de la historia de los vencidos, veo a Felipe Román, amigo activista y diseñador, como un historiador social pero en clave tecno-pop. El libro recoge materiales, imágenes, citas y textos que han sido espigados por los recorridos de la “cuerpa” como dice kono/missogina en su libro “la cerda punk” editado por el mismo Román y su Trio Ediciones. Esta bitácora activista se mueve en diferentes lugares, como el espacio virtual de una memoria feminista y de disidencia sexual que no respeta esencias y que se alimenta de la cultura popular. Es importante valorar la memoria no sólo por un afán trascendente, sino porque la memoria es un espacio somático y reflexivo que está atento a las omisiones, saltos temporales, contradicciones y movimientos que hacen de la contingencia su política de posición. Porque la memoria es un lugar en disputa de apropiaciones y re-apropiaciones donde debemos intervenir.

“Retrospectiva Agenda Kuir 2013-2016” es una ficha corporal que aúna en un tiempo y en un espacio, todas aquellas vitales citas que nos construyen. Diferente grupos activistas y artistas que como siempre en nuestros espacios existen y dejan de existir, inspirando a otros y otras a seguir con la práctica de la rebeldía y la escritura. Este libro es una tecnología política llena de chispazos que por un momento permiten reeditar, destrozar, acelerar y okupar el tiempo impreso, para volverlo un tiempo propio, indeterminado, que brille como gliter en la fosa común de la integración comunitaria. Afiches, letras de canciones, fotografías, registros de performance, ilustraciones y muchas imágenes paganas lo componen. Un archivo de feminismos que rescatan el paso de la rebeldía personal a la rebelión colectiva.  El libro hace suya la anarquía de sobrepasar tiempos y lugares, desde el cuerpo lesbiano de Monique Wittig al segundo sexo de Simone de Beauvoir, de las burbujas de los años 80 de la antropóloga Eliana Largo, a las citas contestarias de María Galindo, de textos de Nelly Richard a la ternura de las chonguitas, esas lesbianas masculinas de las que nos habla valeria flores. Annie Sprinkle, postporno, tarot sexual, ilustraciones y fotografías de amigos de centro américa y México como la fiesta autogestionada y poco victimizante de una quinceañera que se pasea por el metro y los espacios públicos celebrando su transición de géneros en el texto de Lía, la novia sirena.

Porque si lo trans significa no solo no binario, sino sobre todo abierto y no anquilosado, agenda kuir ha sido un proyecto trans-editorial que entrega su arte a una política post-humanista al establecer las conexiones de este archivo vivo con animales y plantas. La teoría post-humanista no es sólo una forma sofisticada para evidenciar el hedor de una sociedad desafectada con lo humano, ni un nuevo nicho de trabajo para académicos hippies sino sobre todo es  una manera de decirnos que lo “humano” como lo conocemos hasta ahora ya no nos completa ni el relato ni las imágenes. La convergencia de especies y las maneras de convivencia entre diferentes formas de vida animal y vegetal nos da la posibilidad de romper con el relato antropocéntrico masculino que queremos eliminar de nuestras letras. De las llamas que escupen para apaciguar su temperatura corporal expuesta de la versión del año 2014 a las medusas tóxicas hechas de pliegues gelatinosos, pliegues brillantes de venenosa temporalidad contra el horizonte optimista patriarcal del año 2016 se encuentran en este libro.

portadasPortadas: Agenda Kuir 2014  y Agenda Kuir 2016. Gentileza del autor.

A su vez para esta versión compilatoria, Román entrega la portada y contraportada a las que son las principales luchas y resistencias del feminismo actual: No+ heterosexualidad obligatoria como sentencia voluntariosa que define la imaginación radical del activismo disidente. Un No+ que desde los tiempos de la dictadura y hasta hoy, en el chile neoliberal de la competencia y la desigualdad extrema sigue presente.  Por otro lado, la contraportada y su “educación no sexista” se vuelve urgente cuando además de la exigencia de una educación gratuita y de calidad, es fundamental desmontar el sistema patriarcal y violento al que nos tiene acostumbrada la educación y su falsa jerarquía de saberes.

Marina Ascencio, la niña de 11 años que envió una hermosa carta exigiendo el ingreso al Instituto Nacional es prueba de ello.

Porque de esto se trata todo esto, de hacer del arte gráfico impreso un cuerpo político e imaginativo para las activistas que aún apostamos la vida por la escritura, el deseo y un amor colectivo que se escribe con k.

Una k que agenda kuir, proyecto editorial de Felipe Román ha sabido incrustarnos como política radical de la amistad.

 

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