Primavera de la juventud, un punto de encuentro

por Equipo editorial

Desde hace un par de días que cerró su puertas la exposición “Primavera de la Juventud” presentada en el Centro Cultural GAM. A continuación compartimos un texto realizado por Antonio Urrutia Luxoro quien nos muestra sus impresiones respecto a la muestra y al espacio en que se exhibió la misma.


Desde su inauguración en el marco del bicentenario, el centro cultural Gabriela Mistral se ha articulado como un espacio de circulación artística, que prioriza la difusión de representaciones que legitiman los imaginarios y la memoria oficial de un modo casi turístico, incluso con cierta facilidad para incorporar la diferencia no deseada al alero de su programa, neutralizándola. El GAM, parte del correlato estético de las políticas del consenso y el empate, características de la transición democrática, se fundamenta en el supuesto edulcorado del punto de encuentro, asumiendo su actual nombre en continuidad a los planes que el gobierno de la UP tenía considerados para entregar a la comunidad el antiguo edificio de la UNCTAD, intentando así soslayar simbólicamente la deuda con el pasado.

En aquel panorama se inscribe “Primavera de la juventud”, curada por Matías Allende, reuniendo a nueve artistas jóvenes que trabajan en diversos soportes y técnicas, con el propósito de trazar vínculos entre la juventud actual y la de los 60’s y fines de los 70’s. Bajo la premisa del posible advenimiento de una efervescente politicidad en las generaciones de hoy, en supuesto calce con las utopías ya fracturadas, la selección de obras es fundamentada mediante un rendimiento ecléctico entre procesos formalistas y propuestas icónicas.caizzoma todas ibamos a ser reinas

 

Caizzoma. (2017). Todas íbamos a ser reinas. Papel sobre muro.

Si bien algunas obras despliegan una iconicidad que navega entre los imaginarios de la cultura millenial, y el repertorio iconográfico de los 60 y principios de los 70, la apelación a un lugar común dentro de ambos dominios provoca que ambas sensibilidades se mantengan disociadas, sólo operando  a modo de ilustración tangencial de la premisa curatorial. En cuanto a las obras de matriz formalista, salvo dentro del eclecticismo global de la muestra, no logran vincularse a la pretensión de politicidad de la curatoría, si no es por su similitud con las experiencias desarrolladas por algunos artistas que a fines de los 60 profesaron su compromiso con la vía chilena al socialismo.

                  matthew neary el lecho que compartimosMatthew Neary. (2017). El lecho que compartimos. Video 1080p., Sonido Estéreo.

Sin embargo, la aparente discontinuidad de las obras respecto a la premisa de la muestra, podría solucionarse en la medida de que el conjunto da cuenta de un aspecto no considerado en las intervenciones curatoriales; la intermitente superficialidad simulacral con reminiscencias del pop norteamericano, el recurrente fetichismo de las mercancías asociado a la nostalgia consumista por las tecnologías pre-digitales y por algunos íconos de la televisión noventera, aluden a una subjetivación de la juventud local, que se mimetiza con las culturas urbanas producidas en el contexto del capitalismo avanzado yanqui. Esa subjetividad millenial, latente sobre todo en las obras “Todas íbamos a ser reinas” (Caiozzama), “El lecho que compartimos” (Matthew Neary), y “La biblioteca de Babel” (NETO), podría constituir el eje que condensa la curatoría, en lugar de la pretensión de politicidad, que trata de suturar a la juventud del proyecto socialista con la juventud de la transición a la democracia, construyendo una representación normalizada, tanto de la política como de la juventud, que trata de articularse en uno de los videos de la muestra, en el cual se yuxtaponen registros del proceso de producción de obra de algunos de los  artistas, con una paráfrasis al discurso a los jóvenes de Salvador Allende.

               neto la biblioteca de babel
          Neto. (2017). La biblioteca de babel. Cajones de embalaje de fruta, despuntes de madera, tornillo autoperforante, alambre galvanizado, crea cruda intervenida con serigrafía industrial. 4 televisores antiguos intervenidos con pintura y animaciones en loop, 4 equipos de DVD intervenidos con pintura. Cordón de cobre.

En ese sentido, la torpeza de las intervenciones curatoriales radica en las estrategias de sutura, contenidas en una retórica salubre que elabora promesas textuales difíciles de sostener en imágenes, junto a una prescripción de la juventud en tanto sujeto y a la vez objeto de la exposición, que deviene en una regularidad opaca que descarta a otras sensibilidades ajenas a lo millenial, que se escapan de su lectura, pero que intenta integrar solapadamente haciendo mención al supuesto interés ecléctico que implicaría al feminismo y la cultura queer dentro de su campo de acción, aunque sólo como un deber enunciativo que más bien responde a lo ineludible de su mención en la agenda del arte contemporáneo, evitando un compromiso activo con el desacato a la norma que significa la puesta en cuerpo y en discurso de aquellas ideas.

video sin cedula de obra

    (Video sin cédula de obra). Es el que mencioné anteriormente, en el cual se yuxtaponen el discurso a los jóvenes de Salvador Allende, con el registro del proceso de creación de los artistas.

Es a propósito de la inquietud inocente por crear un punto de encuentro, que “Primavera de la juventud” al igual que el espacio de circulación artística en el que se sitúa, propone una construcción despolitizada de la juventud en tanto comunidad, mediante una representación higiénica que se basa en los lugares comunes propios del consenso, reduciendo la relación entre arte y política a una mera superficie enunciativa, e ignorando que a través de la restitución del disenso se llega al centro de la política.