Sobre “Material de derribo” de Tarix Sepúlveda

por Equipo editorial

Por Danae Díaz Jeria

Propiedad de Tarix Sepúlveda

Propiedad de Tarix Sepúlveda

Hace ya una semana se inauguró Material de derribo, la segunda muestra del ciclo de reapertura de la Galería BECH, a cargo de la artista Tarix Sepúlveda. Esta se enmarca en el trabajo que hace un rato Tarix viene realizando en una clínica que se encuentra en proceso de derrumbe en Providencia: la Clínica Sara Moncada, ubicada en Pedro de Valdivia con Diego de Almagro. Fundada a mediados del siglo pasado, la clínica funcionó en sus inicios como clínica de maternidad, para ir poco a poco sumando otras especialidades entre las que destacó finalmente por la medicina estética y la cirugía plástica.

La investigación que realizó la artista consistió en ver qué cosas se escondían en ese lugar, que pronto sería solo ruinas. Los objetos encontrados llamaron profundamente su atención, no solo por las ganas de tenerlos todos en su poder, sino porque era fundamental para ella entender las historias que habían detrás de estos: objetos utilitarios que un día sirvieron para traer niños al mundo y luego fueron necesarios para ayudar a esas personas que querían cambiar algo de sí mismos, algo que los molestaba, que les incomodaba o ese algo que simplemente no los tenía satisfechos.

El efecto de la cirugía estética en la población siempre me ha llamado la atención, tal como me llama la atención que los objetos encontrados por Tarix nos hablen de cuerpos higienizados que fueron transformados al antojo del que habita ese cuerpo, con la ayuda de un bisturí que buscó poner donde no había o sacar donde sobraba.

Propiedad de Tarix Sepúlveda

Propiedad de Tarix Sepúlveda

La artista no solo muestra su trabajo con estos materiales, sino la inquietud por su uso, en una operación duchampiana de sacar de su contexto al objeto, que ya se encontraba desfuncionalizado por la demolición del lugar. Entonces, el ejercicio es doble en tanto el objeto se saca de su función por el desuso del lugar abandonado como también, por el gesto de llevar a la galería un objeto cuya función no es contemplativa sino que útil para ese “contexto doméstico”. Me llama atención esa doble operación -que culmina, al menos por ahora, en Galería BECH- donde podemos ver las fotos que tomó en el lugar y algunos residuos de los objetos allí encontrados.

En el fondo, propongo mirar a los objetos como una metáfora de esos cuerpos que eligieron cambiarse a sí mismos con esa aspiración de una estética perfecta. Así, tanto objetos como cuerpos deambulan higienizando sus historias para pasar a ser las piezas de contemplación que ahora son.

Mención aparte y especial merece el texto “Reconstruir lo derribado” de Celine Fercovic y Sergio Soto Maulén, quienes con una delicadeza y sensibilidad muy particular pusieron en palabras una de las posibles miradas que se podría tener acerca de Material de derribo. El texto nos abre un punto de fuga interesante, con el cual acercarnos a la muestra de la artista y, sobre todo, nos permite contextualizar a esos objetos que parecen haber llegado a la galería solo por el fetiche de Tarix.

Fijación o fetichismo, patología o no, el juicio para esta exposición es prescindible. Tender en favor de una acumulación improductiva, inútil para la economía, adquirir objetos sin valor para la cadena de mercancías, rodearse antojadizamente de elementos inconexos entre sí, parece asimilarse más a la insolencia de Diógenes que a la figura del coleccionista. Un sujeto de la historia que durmiendo en una tinaja, rodeado de perros, despojado de toda riqueza, hace de la ciudad en su totalidad, una propiedad.”

Tomar partido y hacer de esa basura una riqueza personal parece ser para la artista un motor que nos muestra la revalorización de esos objetos, a la vez que su nueva contextualización hace que emerja un valor especial en aquello que para todos eran los escombros de una clínica que ya no existirá más.

Propiedad de Tarix Sepúlveda

Propiedad de Tarix Sepúlveda

La muestra se puede visitar de forma gratuita hasta el viernes 6 de octubre en Galería BECH (Avda. Libertador Bernardo o’Higgins #123) de lunes a viernes entre las 10:00 y las 19:00 horas.